El eclipse solar total de hoy 12 de agosto de 2026 será uno de los acontecimientos astronómicos más destacados del año. La Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol y su sombra recorrerá una franja del planeta, permitiendo observar un eclipse total de Sol en determinadas zonas de España, además de Groenlandia, Islandia y una pequeña parte de Portugal. En otras regiones se verá como eclipse parcial.
Pero ¿qué ocurre realmente durante un eclipse solar? ¿Por qué la sombra de la Luna puede desplazarse tan rápidamente sobre la superficie terrestre? ¿Cómo saben los astrónomos con tanta precisión a qué hora comenzará la totalidad?
¿Qué es un eclipse solar?
Un eclipse solar se produce cuando la Luna se sitúa entre el Sol y la Tierra y bloquea, total o parcialmente, la luz solar que llega a una determinada zona de nuestro planeta.
La Luna proyecta entonces una sombra sobre la Tierra. Dependiendo de la posición del observador dentro de esa sombra, el eclipse puede ser total o parcial.
En un eclipse solar total, la Luna llega a cubrir por completo la fotosfera, es decir, la superficie visible y brillante del Sol. Durante unos instantes, quienes se encuentran dentro de la franja de totalidad pueden contemplar la corona solar, la tenue atmósfera exterior del Sol que normalmente queda ocultada por el intenso brillo de su superficie.
En un eclipse solar parcial, la Luna solo cubre una parte del disco solar. En un eclipse anular, la Luna se encuentra aparentemente más pequeña que el Sol y deja visible un anillo luminoso. El eclipse híbrido combina características de los eclipses totales y anulares en diferentes puntos de su recorrido.
El eclipse del 12 de agosto de 2026 será total en una franja que atravesará parte de España. El Instituto Geográfico Nacional señala que la totalidad cruzará la península Ibérica de oeste a este y alcanzará también las Baleares. En gran parte de la mitad norte peninsular podrá observarse como total, mientras que en buena parte del sur será parcial.
¿Dónde se verá el eclipse total en España?
Galicia será la primera zona de España alcanzada por la franja de totalidad. Desde A Coruña, por ejemplo, el eclipse comenzará a las 19:31, alcanzará su máximo a las 20:28 y la totalidad tendrá una duración aproximada de 76 segundos, con el Sol situado a unos 12 grados sobre el horizonte.
La franja de totalidad continuará hacia Asturias y atravesará numerosas zonas del norte y este peninsular. Entre las capitales incluidas por el IGN en la trayectoria de totalidad figuran León, Zamora, Valladolid, Palencia, Burgos y Soria, además de otras ciudades como A Coruña, Lugo, Santander, Bilbao, Zaragoza, Tarragona, Valencia y Castellón.
En Castilla y León, por tanto, existen numerosas zonas desde las que podrá contemplarse el eclipse total. El IGN ofrece información específica por municipios, ya que la duración y las horas exactas cambian incluso entre localidades relativamente próximas. En Burgos, por ejemplo, la totalidad durará aproximadamente 104 segundos y el Sol estará a unos 8 grados de altura durante esa fase.
La situación cambia hacia el sur. El propio IGN indica que en Madrid el eclipse será parcial, con un máximo alrededor de las 20:32 y una altura solar de solo 7,2 grados.
Por eso, para saber exactamente a qué hora se verá el eclipse solar de 2026 desde una localidad concreta, lo más recomendable es consultar el visualizador del Instituto Geográfico Nacional.
La geometría del eclipse: Sol, Tierra y Luna perfectamente alineados
Para que se produzca un eclipse solar deben coincidir varias condiciones geométricas.
La primera es que la Luna se encuentre en fase de luna nueva. En esa posición, la cara lunar iluminada por el Sol está orientada aproximadamente hacia nosotros, mientras que la cara que observamos desde la Tierra permanece mayoritariamente en sombra.
Pero tener luna nueva no es suficiente. La órbita de la Luna está inclinada aproximadamente 5 grados respecto al plano de la órbita terrestre alrededor del Sol, denominado eclíptica. Por eso, la Luna suele pasar ligeramente por encima o por debajo de la alineación necesaria.
Los eclipses solares se producen cuando la luna nueva ocurre cerca de uno de los nodos lunares, los puntos donde la órbita de la Luna cruza el plano de la eclíptica.
La sombra lunar también tiene diferentes regiones. La umbra es la zona donde el Sol queda completamente oculto; la penumbra es la región exterior desde la que se observa un eclipse parcial. En un eclipse anular aparece además la antumbra, desde donde la Luna parece quedar completamente dentro del disco solar, dejando visible el característico anillo de luz.
Esta geometría explica por qué no tenemos un eclipse solar todos los meses, aunque cada mes haya luna nueva.
¿Cómo se puede predecir un eclipse solar con tanta precisión?
Predecir un eclipse solar no consiste simplemente en introducir tres velocidades en una fórmula. Los astrónomos utilizan efemérides astronómicas, modelos matemáticos y observaciones extremadamente precisas para calcular la posición tridimensional del Sol, la Tierra y la Luna.
Los modelos tienen en cuenta la gravitación y la mecánica orbital, la rotación terrestre, la traslación de la Tierra alrededor del Sol y el movimiento de la Luna alrededor de la Tierra. También consideran la inclinación y la excentricidad de las órbitas.
Además, la forma real de la Luna es importante. Su superficie no es una esfera perfecta y sus montañas y valles modifican ligeramente el contorno de la sombra proyectada sobre la Tierra. Por eso, los cálculos modernos incorporan la topografía lunar para determinar con mayor precisión los límites de la franja de totalidad.
La rotación terrestre también es fundamental para convertir las coordenadas astronómicas en una hora concreta para cada lugar. Las pequeñas variaciones de la velocidad de rotación de nuestro planeta se tienen en cuenta mediante parámetros como ΔT. NASA señala que las fluctuaciones de la rotación terrestre son una de las fuentes de incertidumbre en determinados cálculos de eclipses, especialmente cuando se realizan predicciones para épocas muy alejadas.
Algunas cifras para entender el sistema Sol-Tierra-Luna
| Magnitud | Valor aproximado |
| Rotación de la Tierra en el ecuador | 1.670 km/h |
| Traslación media de la Tierra alrededor del Sol | 107.200 km/h |
| Velocidad orbital media de la Luna | 3.680 km/h |
| Velocidad de rotación de la Luna en su ecuador | 16,5 km/h |
| Distancia media Tierra-Luna | 384.400 km |
| Distancia media Tierra-Sol | 149,6 millones de km |
| Diámetro aproximado de la Luna | 3.474 km |
| Diámetro aproximado del Sol | 1,39 millones de km |
| Velocidad orbital del Sistema Solar alrededor de la Vía Láctea | 829.000 km/h |
Los valores son aproximados o medios. Las velocidades orbitales cambian porque las órbitas no son círculos perfectos y existen perturbaciones gravitatorias. NASA sitúa la velocidad orbital media de la Luna en torno a 3.680,5 km/h y la de la Tierra alrededor del Sol en unos 107.218 km/h.
La Luna tarda unos 27,3 días en completar una órbita respecto a las estrellas y rota sobre su eje durante aproximadamente el mismo periodo. Esta rotación síncrona explica por qué desde la Tierra vemos prácticamente siempre la misma cara lunar.
A una escala mucho mayor, todo el Sistema Solar se desplaza alrededor del centro de la Vía Láctea a unos 829.000 km/h y necesita aproximadamente 230 millones de años para completar una vuelta. Esta velocidad, aunque impresionante, no desempeña un papel práctico directo en el cálculo cotidiano del eclipse de 2026.
¿A qué velocidad se mueve la sombra del eclipse?
Uno de los aspectos más sorprendentes del eclipse solar del 12 de agosto de 2026 será la rapidez con la que avanzará la sombra lunar sobre España.
La velocidad de la sombra no debe confundirse con la velocidad orbital de la Luna. La Luna se mueve alrededor de la Tierra a una velocidad media de unos 3.680 km/h, pero la velocidad con la que la umbra se desplaza sobre la superficie terrestre depende de la geometría instantánea del sistema, de la posición geográfica, de la rotación terrestre y del movimiento orbital de la Luna.
Los cálculos publicados para el recorrido por España muestran que la sombra acelerará de forma muy notable durante su paso por la península, desde varios miles de kilómetros por hora hasta superar los 19.000 km/h en su salida por el este.
Por esta razón, la franja de totalidad es relativamente estrecha y la duración del eclipse total cambia según el lugar. Influyen la distancia respecto al centro de la trayectoria, la velocidad de la sombra, la posición de la Luna y el Sol y la altura del Sol sobre el horizonte.
¿Qué cambios se producen durante un eclipse solar?
Un eclipse total provoca una disminución brusca de la radiación solar que recibe una determinada zona. Como consecuencia, pueden observarse cambios temporales en el brillo ambiental, la temperatura y las condiciones atmosféricas.
La reducción de la energía solar puede producir un descenso de temperatura y modificaciones locales del viento. Los estudios sobre eclipses han documentado cambios atmosféricos y circulaciones locales asociadas al rápido enfriamiento de la superficie.
También pueden aparecer fenómenos visuales como las bandas de sombra, patrones cambiantes de franjas claras y oscuras que pueden observarse en determinadas condiciones poco antes y después de la totalidad.
Los animales también pueden reaccionar al oscurecimiento repentino. Aves, insectos y otros animales pueden modificar temporalmente sus patrones de actividad, descanso, alimentación o vocalización. Proyectos científicos como Eclipse Soundscapes, respaldado por NASA, han estudiado estas respuestas mediante observaciones y registros acústicos.
En las capas altas de la atmósfera también se producen cambios. La disminución temporal de la radiación solar modifica la ionización de la ionosfera, una región de la atmósfera con partículas cargadas que influye en la propagación de ondas de radio y en determinados sistemas de navegación y comunicación.
Estos efectos deben interpretarse con prudencia: no todos los cambios observados durante un eclipse pueden atribuirse exclusivamente a él y los estudios científicos requieren mediciones controladas.
7 curiosidades científicas sobre los eclipses solares
1. El Sol y la Luna parecen tener casi el mismo tamaño en el cielo.
Aunque el Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, también está aproximadamente 400 veces más lejos de la Tierra. Esa coincidencia geométrica hace posible que la Luna cubra completamente el disco solar durante un eclipse total.
2. Los eclipses ayudaron a estudiar la rotación terrestre.
Registros históricos de eclipses permitieron comparar la posición calculada de la sombra con las observaciones realizadas hace miles de años. Estas diferencias aportan información sobre cómo ha variado la rotación de la Tierra.
3. La corona solar es una de las grandes protagonistas de un eclipse total.
Cuando la fotosfera queda completamente cubierta, la corona puede observarse directamente desde la Tierra. Su estudio ayuda a comprender cómo se calienta la atmósfera solar y cómo se acelera el viento solar.
4. Los eclipses contribuyeron a comprobar la relatividad general.
Durante el eclipse total de 1919, las expediciones dirigidas por Arthur Eddington y otros investigadores observaron estrellas próximas al Sol. Sus posiciones aparentes permitieron estudiar la desviación de la luz producida por la gravedad solar, uno de los primeros grandes contrastes observacionales de la teoría de Einstein.
5. La Luna se está alejando lentamente de la Tierra.
NASA indica que la distancia media entre ambos cuerpos aumenta aproximadamente unos centímetros al año. A escalas de tiempo geológicas, este proceso modifica las condiciones que hacen posibles los eclipses totales.
6. Un eclipse también puede estudiarse desde el espacio.
Los satélites permiten observar simultáneamente la sombra lunar, la atmósfera terrestre y la actividad solar desde perspectivas imposibles desde la superficie.
7. Los eclipses son laboratorios naturales.
Su extraordinaria precisión temporal permite estudiar durante unos minutos cómo responde la atmósfera terrestre a una reducción rápida y localizada de la radiación solar.
Cómo observar el eclipse solar de forma segura
La seguridad ocular durante el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 debe ser una prioridad.
Nunca se debe mirar directamente al Sol durante las fases parciales sin protección solar adecuada. Las gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados, negativos fotográficos o filtros caseros no protegen los ojos de forma segura.
Tampoco debe observarse el Sol directamente a través de cámaras, prismáticos o telescopios que no dispongan de un filtro solar específico colocado correctamente en la parte frontal del instrumento. NASA advierte de que la concentración de la radiación solar puede provocar lesiones oculares graves.
Para la observación directa deben utilizarse gafas o visores solares diseñados específicamente para observar el Sol, que cumplan la norma EN ISO 12312-2:2015 / ISO 12312-2:2015. Esta norma está específicamente destinada a filtros para la observación directa del Sol y no debe confundirse con la ISO 12312-1, que corresponde a gafas de sol de uso general.
Los protectores deben estar en perfecto estado, sin arañazos, perforaciones, roturas o deterioro, y utilizarse siguiendo las instrucciones del fabricante.
Durante un eclipse total existe una excepción muy concreta: solo durante la totalidad completa, cuando la Luna cubre por completo la fotosfera solar, es posible observar directamente el eclipse sin protección ocular. En cuanto aparezca de nuevo cualquier parte brillante del Sol, las gafas o el visor solar deben volver a utilizarse inmediatamente.
Un fenómeno astronómico para aprender y disfrutar
El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 permite contemplar en pocos minutos una demostración extraordinaria de mecánica orbital. La posición de la Luna, la Tierra y el Sol, sus movimientos y sus distancias hacen posible que la sombra lunar atraviese España y transforme temporalmente el paisaje.
Para disfrutarlo plenamente no hace falta ser especialista en astronomía. Basta con comprender algunos conceptos básicos, conocer con antelación el horario de nuestra localidad, buscar un horizonte despejado y, sobre todo, utilizar una protección ocular adecuada.
Desde el equipo de SOGOS FORMACIÓN deseamos que disfrutéis de una agradable experiencia científica durante el eclipse de esta tarde. Recordad utilizar siempre gafas o visores solares específicos, en perfecto estado, que cumplan la norma EN ISO 12312-2:2015 y dispongan del marcado CE correspondiente. La curiosidad científica debe ir siempre acompañada de una observación responsable y segura.


