En Sogos Formación creemos fielmente que la apicultura es una actividad que nos salva. Las abejas son guardianas del medioambiente, polinizan nuestros cultivos y sostienen la biodiversidad de la que dependemos todos. Por eso, desde nuestra entidad queremos aportar nuestro granito de arena para proteger a los colmenares y a los apicultores, ofreciendo herramientas y consejos prácticos que ayuden a prevenir los incendios forestales, uno de los mayores riesgos para la apicultura.
Cada año vemos como multitud de asentamientos se ven dañados o destruidos por los voraces incendios forestales con lo que ello conlleva para la biodiversidad, el medioambiente y también para la economía como podemos ver en el siguiente video de RTVE. https://www.rtve.es/noticias/20250818/abejas-colmenas-felechares-leon-humo-incendio-forestal/16699368.shtml
Los incendios no solo destruyen colmenas, también dañan el entorno natural que alimenta a las abejas. Sin embargo, con una buena planificación es posible reducir muchísimo el riesgo. En este artículo te contamos cómo preparar tu colmenar para que sea un lugar seguro, resistente al fuego y útil incluso para las brigadas de extinción.
Piensa tu colmenar como un pequeño “castillo” rodeado de anillos de defensa. Cuanto mejor diseñados estén, más protegido estará tu apiario.
1. El corazón: la zona donde están las colmenas
Este es el núcleo del colmenar y debe ser un lugar totalmente limpio de vegetación.
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Suelo sin hierba ni matorrales, preferiblemente con zahorra o tierra compactada.
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No acumular objetos combustibles (palets, cajas viejas, restos de cera…).
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Bases metálicas o de obra para las colmenas, nada de madera directamente sobre el suelo.
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Un depósito de agua siempre es recomendable: ayuda a las abejas y puede ser clave en una emergencia.
2. Primer cinturón: perímetro de seguridad
Alrededor del asentamiento es necesario un espacio despejado de colmenas, donde se pueda trabajar y que sirva de “colchón” protector.
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Puede haber pasto o hierba, pero siempre muy baja (menos de 10 cm).
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Nada de arbustos ni ramas secas cerca.
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Es la zona donde maniobras tú, y también un área útil para los equipos de emergencia.
3. Segundo cinturón: la línea de defensa
Más allá del perímetro, se recomienda un cortafuegos.
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Es una franja de tierra sin vegetación que corta el avance del fuego.
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Debe medir 1,5 veces la altura de la vegetación posterior.
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Ejemplo: si detrás hay árboles de 6 m, la franja debe ser de unos 9 m.
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4. Caminos de acceso
El colmenar debe ser accesible para ti y para los bomberos.
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Mantén los caminos limpios y anchos, sin ramas bajas.
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Debe poder entrar y salir un vehículo sin dificultad.
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Recuerda: si no pueden llegar los equipos de emergencia, es más difícil proteger el apiario.
5. Vegetación recomendada
La elección de las especies que rodean al colmenar es clave.
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Recomendables: árboles de hoja ancha como chopos, robles, fresnos o castaños (más resistentes al fuego).
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A evitar: pinos, eucaliptos, jaras, retamas… Son plantas muy inflamables.
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Podar ramas secas y mantener espacio entre copas ayuda a frenar la propagación del fuego.
6. Un colmenar seguro para brigadas
Un apiario bien preparado no solo protege a las abejas, también puede ser un punto seguro para brigadas de extinción:
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Espacio despejado, donde el fuego no pueda entrar.
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Agua disponible y accesible.
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Buen acceso por pistas.
Si las brigadas ven tu colmenar como un lugar seguro, tendrás más garantías de que podrán protegerlo.
7. El comportamiento de las abejas ante el fuego
Con humo, las abejas se refugian dentro de la colmena y no salen. Esto significa que, si la colmena se quema, la colonia entera se pierde. Por eso la prevención es vital: la única manera de proteger a las abejas es evitar que las llamas lleguen a ellas.
8. Consejos extra
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Realiza mantenimiento regular: corta hierbas, revisa el cortafuegos y limpia los accesos.
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Ten siempre a mano un pequeño equipo de autoprotección: pala, batefuegos, mochila con agua.
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Identifica el colmenar con un cartel con tu nombre, teléfono y coordenadas GPS.
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Avisar a los servicios forestales de la ubicación de tu apiario: puede salvar tiempo en una emergencia.
La apicultura protege el medioambiente, y proteger el colmenar es proteger a las abejas y, en parte, a nosotros mismos. Con medidas sencillas como mantener limpio el asentamiento, crear perímetros de seguridad, elegir la vegetación adecuada y facilitar accesos, es posible hacer de cada colmenar un lugar más resistente a los incendios y más seguro para quienes lo trabajan.
Desde Sogos Formación queremos aportar nuestro granito de arena para que cada apicultor sepa cómo proteger sus colmenas y, con ellas, la vida que nos rodea.
Para más información sobre apicultura y formación especializada puedes consultar en nuestra web y en el Blog gratuito: https://formacion.sogos.es/